¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)?

Qué es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)

 

En los últimos años, el tema de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), a nivel internacional, ha tomado gran relevancia y, simultáneamente, ha generado debates en relación a su alcance e implicaciones debido a lo difícil que en ocasiones parece, el poder llevar a la práctica un programa que impacte positivamente en la sociedad y genere reputación y reconocimiento hacia la imagen de la empresa.

Este nuevo enfoque acerca de cómo hacer negocios ha obligado a la reestructuración de los esquemas de gestión empresarial, favoreciendo la necesidad y preocupación por sintonizar los planteamientos de la RSE, con el objetivo de convertir la empresa en un motor de desarrollo económico, sin dejar a un lado la ética y el cuidado de la sociedad y el ambiente.

¿Qué significa ser socialmente responsable?

Según la definición de la Comisión Europea, en su Libro Verde: Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas”, publicado en 2001; “Ser socialmente responsable no significa cumplir plenamente las obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento invirtiendo “más” en el capital humano, el entorno y las relaciones con sus interlocutores”.

De esta definición se desprenden tres elementos fundamentales:

  1. Voluntariedad:

Todas las acciones de RSE llevadas a cabo por la empresa deben realizarse de manera voluntaria, fundamentadas en la idea de que toda organización responde a criterios éticos de comportamiento que se van adaptando de acuerdo a la interacción diaria con el entorno para configurar así, una cultura de RSE acorde con las exigencias y realidades de los grupos de interés. En consecuencia, esta libertad para actuar en el ámbito de la responsabilidad social es incompatible con imposiciones gubernamentales.

  1. Identidad y Sostenibilidad:

Todas las medidas y acciones que la empresa vaya a ejecutar han de ser evaluadas por los actores que en ellas intervienen, para determinar sus ventajas competitivas, su impacto social y ambiental; sus fortalezas y sus debilidades.

  1. Relación con los “grupos de interés”:

Los cambios recientes en lo que al proceso gerencial corresponde, han centrado el enfoque de las empresas en los grupos de interés, en lugar de los accionistas. De esta forma, se considera que las empresas no sólo rinden cuentas a sus accionistas, sino que también sus decisiones han de ser tomadas de manera compartida, con los  Empleados, proveedores, gobiernos nacionales y regionales, clientes, consumidores, etc.

De esta forma, el  mantenimiento de cercanas y estrechas relaciones entre la empresa y sus grupos de interés permite, el establecimiento de un adecuado clima de confianza y el desarrollo de una cultura ética empresarial basada en valores como la honestidad, la transparencia, la comunicación y el diálogo.



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